12# concurso Xardin das Ideas

coautor con Ana Barreiro Blanco.año 2011.

RECORRIENDO UN CAMINO

“A conmemoración da declaración do claustro do antigo convento de San Francisco de Lugo como monumento, bríndanos a oportunidade de coñecer mellor os avatares da súa historia, a súa evolución no tempo e a súa transformación a raíz das novas funcións que pasou a desempeñar o inmoble despois da desamortización.”

Ana Goy Diz

La idea de conservar el patrimonio, es relativamente moderna, de hecho hasta bien entrado el s.XIX la construcción de la ciudad europea supone generalmente la paulatina sustitución de los tejidos más antiguos. Esta preocupación por el patrimonio se consolida al tiempo que los nuevos procesos dinámicos de transformación vinculados al crecimiento de la ciudad que se producen en épocas sucesivas.

Los objetivos comunes son preservar determinadas piezas y generalizar su acceso y disfrute al público aunque a veces desvinculando el patrimonio del territorio donde éste se ha producido, y por tanto al introducir nuevos ciclos culturales, físicos, económicos y sociales en estas viejas estructuras, no es simplemente reconstruir, (construir de nuevo lo que existió) o re-habitar, (habilitar una construcción decrépita), si no aceptar que éste ha finalizado su ciclo de vida y por tanto se necesitará comenzar otro partiendo de una condición existente.

Por tanto, partiremos del territorio, que contiene una memoria aunque cargada de cierta subjetividad ya que su construcción implica a ciertos individuos o grupos, que debe ser estudiada y analizada, ya que nos permitirá tener un mayor conocimiento del mismo, para bajar de escala paulatinamente. La ciudad por tanto no es una suma de solares computados y divididos en busca del mejor rendimiento económico, sino de un ente con carácter propio, modelado por el paso del tiempo, y que trasciende más allá de sus propios límites.

Por tanto el convento, la ciudad y el territorio forma un paisaje cultural, «un ámbito geográfico asociado a un evento, a una actividad o a un personaje históricos, que contiene valores estéticos y culturales. O dicho de una manera menos ortodoxa, pero más sencilla y hermosa, paisaje cultural es la huella del trabajo sobre el territorio, algo así como un memorial al trabajador desconocido”, como así describe la expresa Joaquín Sabaté Bel, de una forma sencilla.

Claustro dentro de otro
El vocablo «claustro» deriva del verbo latino claudere, cerrar; en referencia polivalente tanto a su forma espacial de recinto cerrado, como al hecho de estar destinado al recogimiento de una comunidad monástica que en el mismo halla su sosiego espiritual, goza de sus tiempos de distracción o lee el catecismo en piedra que son sus capiteles.
¿Cómo deberíamos injertar este tipo de contenedores dentro de la vida urbana?
¿Cómo reforzar sus potencialidades?
¿Tiene suficientes mecanismos y potenciales para ser un elemento generador?
¿Cómo reconvertir estos espacios y contenedores?
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Desde el punto de vista urbano, esto grandes contenedores, son capaces de reactivar áreas de la ciudad, tanto desde el punto vista de económico, social y cultural, como así describen Alison&Peter Smithson:

«Hoy en día, un edificio es interesante sólo si representa algo más que así mismo; si aporta al espacio de alrededor posibilidades de conexión – en especial si lo hace una manera tan sutil, que hasta ahora, nuestras sensibilidades no han reconocido en absoluto como arquitectura, mucho menos de manera suficientemente clara como para aislar sus características- para ver que se nos presenta con el nuevo y amable rostro sonriente de nuestra disciplina»

ESTADO ACTUAL DEL CLAUSTRO

“La traza rectangular, como es norma, los ofrecen una gran belleza con sus arcadas por las cuatro partes. Se levanta sobre un fuerte muro de base, coronándose con arcos moldurados de medio punto. Cada uno de ellos apoyara en un par de pequeñas columnas por cada lado. Las pequeñas columnas van coronadas por unos capiteles muy bien labrados, abundando los de ornamentación vegetal mucho más que los historiados, o figurativos.

La estructura de estas cuatro arcadas es uniforme, tanto observándolas desde las galerías como desde el patio interior que encuadran, el centro del cual lo ocupa el típico pozo redondo. Cada una de las cuatro galerías se divide en tres partes, separadas por sus pilastras intermedias, más las dos de las esquinas. En el extremo de poniente de la galería norte estaba la entrada a la Sala Capitular. De ahí su especial embellecimiento mediante uno esbelto pórtico de cinco arcos. El patio era el centro neurálgico en torno al cual se organizaba la vida comunitaria. En el diseño del claustro en el hay casi ornamentación, la sobriedad que define el espíritu de la orden impera también en este proyecto”.

Jaime delgado Gómez

Se ha procedido a un primer acercamiento del estado actual a través de:

“Está mudo y silencioso. Todos los colores son tímidos y castos. Entre las malezas descuidadas nacen margaritas menudas y flores silvestres . . . En las veredas que ha mucho tiempo nadie cruzó, las arañas tendieron sus hilos plateados . . . Algunas veces se levanta el suelo cubierto de manchas verdes, de musgo y humedades semejantes al lomo de algún gigante reptil . . . La fuente está rota y seca. En una esquina, entre hierbas oscuras y girasoles marchitos, mana el agua pausadamente, escurriéndose por el yerbazal hasta perderse al pie de los árboles. Este jardín retrata la gran tristeza del convento.»

Federica García Lorca

Intervención
La oportunidad de intervenir en el ámbito de un claustro, es una oportunidad inusual, nos recuerda, la idea del “Palimpsesto”: manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente. La propuesta busca sacar a la luz lo pre-existente, no con una aproximación nostálgica a la que aferrarse sino con la convicción de que se debe leer el tiempo anterior para asumir la irrecusable tarea de escribir el tiempo presente. La idea de mostrar y poner en valor pero ahora, el pasado en el presente. Contraponer dos mundos, la dualidad entre pasado y presente.

Respecto a la formalización de la idea: un gesto, el plano, como espacio público que se reinventa, y se desdobla con la creación de dos estratos, que generan una red de recorrido a partir de las cotas de acceso desde el claustro. Se utiliza el recurso de generar distintos espacios combinado vegetación y construcción para enriquecer el conjunto.

A partir de análisis del ámbito de actuación, se plantea una actuación por fases:

Fase 1
Se plantea el acondicionamiento del claustro debido a las deficiencias que éste acusa. Por un lado se procede a elaborar un catálogo de todos aquellos elementos a proteger y susceptibles de ser reutilizados [a priori se plantea la reubicación de todo el pavimento pétreo de pizarra existente].

Fase 2
Se procede a la implantación de las especies vegetales escogidas en función de los siguientes parámetros:
– condiciones climáticas estudiadas
– xerojardinería
– períodos de plantación.

Materialidad
En este caso, los materiales serán un vehículo para subrayar el proyecto. Así, si la intervención pasa por trabajar la dialéctica entre el material del arriba y el abajo, lo pesado y lo ligero, esta dualidad tiene su reflejo en la materialidad del proyecto, la piedra y la madera. Por un lado se plantea la recuperación de todos los elementos pétreos posibles para su posterior redisposición, según las trama reguladora. Esta trama, es fruto de la proporciones empleadas por los maestros canteros en la construcción de este tipo de edificaciones.

En cambio la madera se empleará en la construcción del elemento vertebrador del espacio, y que se posará sobre el terreno, en el menor numero de puntos posibles y se acercará a los muros  perimetrales buscando remarcar el cambio de espacio. Este camino elevado, absorberá el salto de cota entre el espacio circundante al patio interior y éste mismo.

Partiendo de una sobria geometría formada por los muros delimitadores del claustro, una ligera pasarela que se posa sobre la historia del lugar te invita a entrar permitiéndote descubrir un espacio reinventado por la nueva vegetación proyectada estimulando tus sentidos hasta envolverte en su interior.

Un jardín contemporáneo, una sala cerrada, abierta al cielo, dedicada a la contemplación. Un jardín interior dentro de los jardines que envuelve la muralla de Lugo donde el edificio actuará de escenario, como el telón de fondo de un jardín interior de flores y luz. El proyecto pone de relieve el papel que los sentidos y las emociones juegan en la experiencia de la arquitectura. Utilizando la arquitectura natural de las plantas para crear jardines que evolucionan en forma y color a lo largo de la vida de las plantas.

XEROJARDINERÍA
¿Cómo hacer un jardín sostenible?
El término «Xerojardinería» implica una jardinería casi autosuficiente, optimizada al máximo, aplicable en todo tipo de climas, marcando unas pautas de ahorro de agua, recursos humanos y recursos materiales. Adaptar el nivel del terreno de manera que permite la correcta canalización de agua de lluvia dentro del jardín para llevarla a las zonas que más la necesiten. Mejorar el suelo en profundidad para que tenga raíces profundas con reservas de cara a épocas adversas (mayor resistencia a la sequía). Utilización de «mulching», con él se naturaliza la zona a la que se aplica, se mejoran la estética y las condiciones del suelo; se utiliza en parterres o grupos de arbustos, consigue que se conserve mejor la humedad ya que evita el contacto directo del sol y el aire con el terreno.

El césped no debe ser el centro del jardín desde el punto de vista del mantenimiento, y por tanto su utilización debe de estar limitada. Sustituir por tapizantes o mezclas de semillas adecuadas que también son verdes y no requieren tanto mantenimiento.

EFECTO SENSORIAL
DIFERENTES PERSPECTIVAS: Con la elección del Acanto y del Agapanto como plantas ornamentales de gran follaje buscamos que su altura de masa verde no supere la altura del muro perimetral que rodea este jardín, de modo que sean únicamente sus vistosas flores las que superen este con sus largos tallos invitando a los visitantes a entrar. Mientras que hacia el jardín forman un verde homogeneo en su base ayudando al resto de especies más rastreras a destacar su colorido.


PLANTAS AROMÁTICAS: Lavanda, planta aromática que combina muy bien con la Santolina, la cual, a su vez, desprende un fuerte olor que recuerda al de la manzanilla, pero más fuerte. Calas agradablemente perfumadas. Lirio tiene la cualidad de perfumar y de mantener los olores de las demás plantas con las que se mezcla.

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